Fresca de verdad. Formal cuando hace falta.
La chacabana es la respuesta del Caribe al traje: recta, liviana, sin entretela y sin corbata. Se usa por fuera del pantalón, aguanta un mediodía de agosto y se ve bien en una boda. Nosotros la cosemos aquí, en Santo Domingo, una por una.
Le tomamos las medidas una vez y quedan en el taller para siempre.






Además de chacabanas hacemos camisas de vestir, sacos y arreglos. Si quiere un color que no está aquí, tráiganos la tela o escoja de las nuestras.
La más fresca de todas. Se arruga y así debe ser: esa caída es la que hace que se vea vivida y no rígida. La que recomendamos para bodas de día y para agosto.
Mitad y mitad. Guarda casi todo el fresco del lino pero se mantiene más lisa durante el día. Buena si va a estar sentado en una oficina o manejando.
Más cuerpo y más suave al tacto. Aguanta mejor los lavados seguidos, así que es la de trabajo. También la más fácil de planchar en la casa.
Empezamos cosiendo chacabanas para la familia y para bodas de amigos. Hoy seguimos igual de chiquitos: un taller en Santo Domingo, pocas manos, y una prenda que sale terminada cuando está terminada.
Cada camisa lleva sus alforzas cosidas una por una. Por eso no hacemos cientos al mes, y por eso le podemos arreglar el largo o el puño sin costo si algo no le queda como quiere.
Pase a medirse cuando quiera, sin cita. Si vive fuera de la capital, escríbanos su medida de pecho y le decimos qué talla pedir. Enviamos a todo el país.